Kane
—Sabemos que hay movimiento en las fronteras, pero nada de qué preocuparse, está todo bajo control, —la voz de uno de nuestros consejeros llenó la sala con una calma forzada.
Mi mirada se desplazó hacia Ada, buscando alguna señal de inquietud que pudiera delatar la verdadera gravedad de la situación.
—¿Qué hay con los clanes que no aceptan nuestro liderazgo? —pregunté, inclinándome hacia adelante, apoyando los codos sobre la mesa.
—Son pocos los que no se han inclinado, dos o tres, pero la