XVIII

—¡Te tengo! —repitió esa voz familiar, pero esta vez la sentí como si estuviera dentro de mi cabeza.

Me seguía sintiendo aturdida, aunque mi mente comenzaba a despertarse. Estaba pesada y recostada sobre algo blando. Olía a lavanda, era un olor agradable, pero aún así sabía que estaba en medio de un ambiente que se enrarecía conforme pasaban los minutos sin que pudiera levantarme.

Pese a que mi mente estaba regresando a lo que me había pasado, mis brazos y piernas seguían agarrotados, sin respo
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App