Dos meses después
Una respiración profunda… y luego otra.
—Relájate, Sussan —la voz plana de Nicolas resonó a unos metros frente a mí, sus ojos helados recorriendo el salón hasta encontrarse con los míos.
Desde la muerte de su padre, había momentos en que parecía tallado en hielo. La única capaz de derretirlo esperaba junto con el resto del público.
—Lo sepan o no, están buscando un líder. Alguien mejor que David. Habla con seguridad, y te escucharán.
—No se equivoca —dijo Brandon Fox, encogién