Esa noche pude dormir algo mejor que la anterior, pese al efecto que el encuentro con los gemelos había tenido en mi mente y que insistía en revolotear, pero como ya había trasnochado, pese al esfuerzo de mis recuerdos y el pulso acelerado de mi corazón, conseguí dormirme casi al mismo instante en que mi cabeza quedó apoyada sobre la almohada.Al despertar, escuché que Lia hablaba con Dub sobre que ese día lo tendría libre, así que, pese a que lo hubiera querido, no tenía opción de faltar a la escuela. Prefería una y mil veces enfrentarme a quince copias de los gemelos antes que pasar una mañana con la desastrosa pareja que vivía conmigo.Me vestí con lo primero que encontré y que no estaba tan arrugado o sucio. Era un vestido ya algo desgastado pero que, en su momento, lo compré considerándolo precioso. Con eso puesto, me acerqué a la cocina con mucha cautela, intentado solo tomar algo para comer en el camino a la escuela, pero me encontré, de frente, con Dub y Lia, que estaban en la
Leer más