—Entramos en la habitación donde lo tenían. Lucy noqueó a los guardias y fui a liberarlo de las esposas. —Su voz se suavizó y sus ojos se dirigieron hacia donde estaba Nicolas—. No estaba del todo consciente, pero murmuraba. Decía muchas cosas, y cuando me vio, empeoró.
Tenía curiosidad por lo que había dicho, pero reprimí la pregunta. Dejé que ella tomara su tiempo para reflexionar sobre lo que quería compartir.
—Dijo que era peligroso para él tener una pareja, que nunca fue destinado a tener