POV Amara
Escucho la puerta abrirse casi a las tres de la madrugada.
El sonido del pestillo resuena en el apartamento silencioso, y el reloj sobre la consola parece burlarse de mí, tic, tac, tic, tac, mientras espero que Dominic atraviese la sala.
Entra tambaleándose, con la corbata suelta, la camisa medio abierta, el rostro pálido y la mirada perdida. Su expresión me da miedo incluso antes de que comprenda por qué.
— Dominic… —digo, levantándome del sofá—. ¿Dónde estabas?
No responde. Solo nie