POV Dominic Navarro
La música está demasiado alta.
O tal vez sea solo el alcohol amplificando todo.
El vaso se balancea en mi mano, el hielo golpeando los bordes del cristal como si me recordara que todavía estoy aquí, despierto, respirando, existiendo en contra de mi propia voluntad.
El bar está lleno, pero no hay nadie a quien quiera ver. Sonrisas falsas, risas ensayadas, demasiado perfume y muy poca alma.
Perfecto para quien quiere olvidar.
La bebida baja con facilidad. Whisky, por supuesto.