Adara
Hablar con Julián sin duda fue lo mejor que pude haber hecho, me liberé y sentí que mi carga se compartió, como me recordó Maco en su momento. La verdad os hará libre. Desde que salimos de la cama, nos bañamos juntos y he notado a Julián pensativo, me observa y luego me abraza o besa como si quisiera calmar su culpa. Sin duda entre nosotros el orgullo hizo sus estragos. Terminé de vestirme con mi traje ejecutivo. Después de la reunión con Eros, tenía que ir a la oficina.
—¿Ya estás lista,