Amanda tomó la decisión de no abandonar el estudio, no quería dormir, sentía que si duerme no lograría avanzar lo suficiente. A medida que avanzaba la madrugada sueño era aquello que ella menos tenía, entre tanto Jared también toma la decisión de volver a salir de su habitación y para sorpresa de él las luces del estudio aún estaban encendidas, por un momento quiso creer que Amanda no los había apagado, entonces avanzó con pasos sigilosos.
El estudio estaba sumido en una quietud espesa, rota so