Por culpa de las mentiras de Sira, Matthew siempre estuvo equivocado.
Por eso me rompió el corazón en mil pedazos… y por eso me fui.
—Magi se fue. Me abandonó. ¿Ahora estás contenta? —gritó Matthew desesperado, con sus manos casi ahorcando a Sira.
Mi hermano y mi papá se apresuraron a separarlos para evitar una desgracia.
En la habitación solo se oían los sollozos desconsolados de Sira. Los tres hombres guardaban un profundo silencio. Todos estaban llorando. Mostraban arrepentimiento y tristeza.