Después de ese día, Carlos evadió a la Manada Luna Plateada y regresó a la Manada Arroyo Piedra.
Por el bien de la armonía entre ambas manadas, Luciano persiguió a Carlos aunque conocía su paradero.
Pero no esperábamos que la obsesión de Carlos se volviera más retorcida con cada día de desesperación, no podía aceptar habernos perdido a Felipe y a mí. Creía obstinadamente que Luciano le había robado todo, que había sido el poder de la Manada Luna Plateada lo que me hizo cambiar de opinión.
Al ver