Cuando Carlos descubrió que Alicia lo había traicionado y todo su plan había quedado al descubierto, perdió completamente la cordura.
Sabía que no tenía escapatoria, así que tiró la prudencia por la borda y lanzó su rebelión precipitada y caótica antes de tiempo.
Lideró a su grupo desorganizado de seguidores descarriados, cargando contra las fronteras de Luna Plateada como perros rabiosos. Pero los guerreros de Luna Plateada estaban esperándolos, liderados por el mismo Luciano, junto con guerrer