Ethan Carter no era un hombre fácil de sorprender. Él controlaba todo. El tiempo, los números, las personas. Estaba acostumbrado a estar al frente, a prever, a planear. Pero esa noche... no tenía idea de lo que Helen había preparado.
Todo comenzó con un simple sobre dejado en el escritorio de la oficina en casa, donde revisaba documentos con la concentración de un cirujano en operación. Al abrir, encontró una nota escrita a mano:
"Hoy no vas a controlar nada. Vístete como si fueras a encontrarm