El salón de eventos del lujoso Hotel Del Mare, en pleno centro financiero de la ciudad, estaba repleto. El cóctel era elegante, de esos con champán francés, ejecutivos de traje impecable y sonrisas perfectamente calculadas. Pero para Ethan y Helen Carter, aquello era mucho más que una noche de networking.
Era el escenario perfecto para cumplir una fantasía.
Helen llevaba un vestido negro de satén, ajustado, con un escote en la espalda que provocaba escalofríos. Nada vulgar, todo insinuante. Cad