La noche cayó sobre la ciudad, pero la mente de Helen estaba muy lejos de allí. Intentó concentrarse en el trabajo, intentó ignorar las provocaciones de Zoe, intentó incluso no pensar en lo que un viaje a solas con Ethan podría significar.
Pero fue inútil. Porque, por más que intentara huir, su corazón insistía en llevarla siempre de vuelta a la misma pregunta.
Ethan. Moscú. Una habitación de hotel.
Se removió inquieta en la silla, echó la cabeza hacia atrás y soltó un largo suspiro.
—Genial, H