Mundo ficciónIniciar sesiónLa puerta se cerró detrás de ella con un estruendo que resonó como el propio fin del mundo. El vestido mojado se pegaba a su cuerpo, pesado como la humillación que la devoraba por dentro. El maquillaje deshecho corría por su rostro en líneas torcidas, transformando a Miranda en un retrato grotesco de dolor y furia.
Se tambaleó hasta el coche, dejá







