—¡Solo puedes estar bromeando conmigo! —exclamó Zoe, furiosa, al ver a Liam cargando a su hermano completamente borracho.
—No podía llevarlo a casa así —explicó Liam, suspirando—. No quería que Helen lo viera en ese estado.
Zoe bufó, pero al observar a su hermano tan destruido, su expresión se suavizó un poco.
—Es un idiota —refunfuñó.
—Y un borracho —completó Liam.
Ella puso los ojos en blanco y dijo:
—Llévalo a la habitación.
Liam arrastró a Ethan hasta el cuarto de huéspedes y, con la ayuda