Ethan miraba fijamente la pantalla del ordenador, pero las palabras de los informes no tenían ningún sentido. Su mente insistía en regresar a la noche anterior, a las palabras de Helen, al tono tranquilo e indiferente con el que ella había dicho aquello.
Si quieres encontrarte con ella, solo sé discreto.
Eso lo incomodaba de una forma que no lograba explicar. Debería haberse sentido aliviado, ¿verdad? Helen no estaba imponiendo límites, no exigía fidelidad, no mostraba celos… y, aun así, por al