La reunión fue un éxito absoluto. Los accionistas estaban satisfechos y uno de ellos, antes de retirarse, se levantó para expresar personalmente su admiración por el nuevo CEO.
—Ethan, estamos extremadamente orgullosos de todo lo que has logrado hasta ahora —dijo el hombre, lanzándole una mirada de aprobación—. Tu visión para la empresa ha sido impecable.
Ethan se permitió una sonrisa satisfecha y, con los labios curvados en un gesto confiado, respondió:
—Agradezco la confianza. Mi enfoque siempre será el crecimiento de la empresa y el incentivo a nuestros colaboradores. El éxito es un reflejo del trabajo en equipo.
El accionista asintió con una sonrisa, al igual que los demás ejecutivos, que felicitaron a Ethan antes de abandonar la sala.
Ahora, solo él y Liam permanecían allí. El amigo se levantó, caminó hasta el bar en la esquina de la sala y sirvió dos generosas dosis de whisky.
—Tengo que admitirlo, has hecho un trabajo increíble —comentó Liam, entregando un vaso a Ethan—. La emp