Mundo ficciónIniciar sesiónLa aguja del reloj en la sala de reuniones parecía burlarse de Ethan Carter. Cada tic-tac era una puñalada silenciosa, un recordatorio cruel de todo lo que había perdido… y de todo lo que aún podía perder.
El espacio a su alrededor parecía distorsionado, como el eco lejano de una vida que ya no lograba tocar.







