Lugar caído..
La lluvia comenzó a caer minutos después.
Primero suave.
Luego constante.
Luego implacable.
Las gotas golpeaban el asfalto, los autos, los techos... y también a ella.
Liliana no se movió.
Seguía de pie frente al taxi, con la mirada perdida, mientras la lluvia empapaba lentamente su cabello, su ropa, su piel.
—Señorita... se va a enfermar —dijo el conductor con preocupación.
Liliana reaccionó lentamente.
—Yo...
Su voz salió débil.
—No tengo a dónde ir...
El conductor la observó en silencio.
No p