El sol se escondió detrás de las montañas pintando el cielo de tonos violetas y naranjas. Las parejas del retiro regresaron a sus habitaciones para arreglarse antes de la última cena. Valeria había anunciado que esa noche era especial. No hubo más detalles. Solo una sonrisa misteriosa que dejó a todos con la curiosidad a flor de piel.
Luisa se duchó con agua caliente, dejando que el vapor le relajara los músculos tensos. El día había sido intenso. La terapia con Valeria. La dinámica de confianz