Capítulo 104: La llave de la verdad.
El médico bajó la mirada. Sus hombros se hundieron. Parecía un animal acorralado, buscando una salida que no existía.
—Hay personas que me amenazaron —dijo, en un hilo de voz—. Dijeron que si hablaba, matarían a mi familia. A mi esposa. A mis hijos. A mis nietos. No solo a mí.
—¿Quiénes?
—No sé sus nombres. Eran hombres de traje. Llegaron a mi consultorio una noche. No eran de por aquí. Hablaban español, pero con acento de otro país. Me mostraron fotos de mi casa, de mi familia durmiendo. Dijer