CAPITULO 6
El ritmo de mi respiración estaba cambiando rápidamente, volviéndose entrecortado y superficial en medio de la penumbra de aquella enorme habitación ajena. Durante toda la madrugada no pude dormir ni un solo fragmento de minuto; el insomnio provocado por el terror me consumía por completo y no hago más que ver obsesivamente la hora en la pantalla iluminada de mi celular, contando los minutos que me faltaban para salir de este calvario. Sentía una sed terrible que me secaba la garganta, pero mi p