Solo quedaban cenizas en el suelo, es lo único que queda de ella, mi mente se encontraba en blanco, no sabia que es lo que pasaría conmigo ahora, ya no le encontraba sentido a mi vida, mi vida y mundo lo era ella, Elizabeth era mi mundo y ahora… se fue, otra vez le falle.
No pude hacer nada, fue tragada por las llamas del infierno mientras tanto yo me quedé sin hacer nada, “fui tan inútil” “para que demonios existo”. Tuve mi oportunidad para enmendar mi error, pero… cuando la conocí, descargué