CAPITULO 11
No sé qué demonios es lo que me estaba pasando internamente en ese instante, pero sentía que mi fuerza de voluntad se había evaporado por completo bajo el influjo de su tacto. No podía de ninguna manera ir en contra de su imponente voluntad; al contrario, una parte sumamente profunda e irracional de mi mente quería obedecerle ciegamente en todo lo que pidiera. Sentía una necesidad asfixiante de no separarme de él jamás, ya que si lo hacía por un segundo, sentía de forma inmediata que mi propia v