Mirella parpadeó sobre él. No se esperaba la visita de su hijo esa mañana. La mujer intentó estar serena, pero la imprevista llegada del árabe, la puso intranquila. Sabía que algo ocurría, el semblante rígido de Karim, sus labios rectos, la seriedad rodeando sus facciones lo confirmó.
—¿Podrías decirme qué...
—Madre, ¿alguna vez has querido irte lejos de aquí? —inquirió para su sorpresa, ella miró a todos lados como si estuviera siendo vigilada, y abrió los ojos de par en par.
—¿Por qué me pr