Dominic observaba la copa en su mano, el sonido del hielo golpeando el cristal era el único ruido que rompía el silencio en su oficina. Había pasado un buen rato allí, revisando los detalles de la galería para la exhibición que se llevaría a cabo en unas semanas. Sin embargo, el mensaje de Sebastián lo había dejado sumido en sus pensamientos. La urgencia en el mensaje le daba la impresión de que algo importante estaba por revelarse.
De repente, el sonido de su móvil lo sacó de su ensimismamient