Al día siguiente, Karim estuvo inmerso toda la mañana. Su secretaria le habló, pero se encontraba embotado, con la cabeza en otros asuntos que lo alejaban de la realidad.
—Señor Ghazaleh —lo llamó por enésima vez, al fin en millonario conectó con ella y sacudió la cabeza.
—Lirio, cancela la junta, también ajusta mi itinerario, porque no podré recibir la visita del CEO Francois . Es imposible.
—Me temo que no podrá ser. Señor, la junta ya ha sido postergada muchas veces y ya están todos reuni