Juliette sonrió satisfecha por el trabajo realizado. La mucama la observó con orgullo.
—Aprendes rápido, eh —comentó, señalando a Juliette—. Ahora elige el topping; yo te recomiendo el chocolate.
—Sí, me gusta —respondió Juliette—, aunque la mermelada de fresa es aún más deliciosa.
Con gusto untó un poco en su galleta, se la llevó a la boca y disfrutó de cada bocado.
Melanie la miraba, riendo al ver la emoción en su rostro. Era así como deseaba verla siempre: alegre y llena de vida.
—Voy a emp