94.
Sinceramente, yo no sabía… yo no sabía cómo debería iniciar aquella conversación. Tal vez simplemente debía contar las cosas tal cual como habían sucedido y así podría evitarme algunos problemas e inconvenientes. Lo hice tal cual como me lo permitió el tiempo.
Los primeros días en los que nos reunimos, comencé a contarle.
— Sucedió algo impensable… me secuestraron.
Nicolás volteó a mirarme asustado.
— ¿Te secuestraron? — me preguntó.
Yo asentí.
— Sabes que todo este tiempo me quise pa