87.
Nicolás se quedó ahí de pie, observándome, y yo pasé saliva.
— ¿A qué te refieres con eso? — le pregunté.
Él me señaló el mueble frente a mí y yo tomé asiento. Dejé mi cartera en el suelo. Toda la seguridad que había sentido cuando salí del orfanato esa mañana se había desaparecido por completo. Ahora ya no estaba segura, solo quería hacer uso de mis tenis deportivos y salir corriendo de ese lugar lo antes posible, antes de que la conversación entrara en ese tema en el que ya no habría marcha