78.
Alejandro tuvo el impulso de escupir en el suelo. A pesar de todo, jamás sería capaz de hacer negocios con Elisa después de todo lo que le había hecho.
—¿Cómo te atreves cínicamente a hacerme una propuesta? —dijo, mientras la mujer se quedó observándolo desde arriba, esperando una respuesta. Alejandro pensó que tal vez podría ser una pregunta retórica.
—¿de qué estás hablando? —le preguntó entonces, cuando notó que la mujer no pretendía hacer ningún movimiento hasta que él respondía.
—Negocios.