66.
No pude evitar sentirme incómoda el resto de la noche, pero no sabía por qué. Yo no había hecho nada mal. Sabía muy bien que había lastimado los sentimientos de Kevin, pero él entendía muy claramente lo que sucedía. Él entendía que, a pesar de sus sentimientos hacia mí, yo no podía corresponderle. Él lo sabía, pero la que parecía que no sabía era yo. Era yo la que me sentía mal por haberme acostado con Nicolás. Había dejado que mi deseo por tenerlo entre mis brazos, y que él me tuviera, nublara