170.
Me aferré al cuerpo de Nicolás mientras salíamos del bosque. Había contratado un grupo experimentado que había logrado mi rescate. De hecho, fue más fácil de lo que imaginamos. El hombre comenzó a cortar las ataduras mientras salíamos del lugar.
— Está claro y es evidente que Elisa ya no cuenta con el mismo poder que antes — dijo Nicolás — . Al menos no en este país. Fue fácil someter a todos sus hombres.
Yo volteé a mirar hacia atrás, donde un par de hombres traían prácticamente arrastrada a