14.
No sabía qué era lo que había sucedido, pero el corazón me latía con tanta fuerza que me impedía escuchar con claridad el parloteo de Michelle a mi lado en el auto.
Hablaba sobre algo, sobre su vestido de novia, sobre algo que a mí sinceramente me importaba en absoluto. Yo lo único que podía pensar en ese momento era que la había visto. Había visto a Evangeline, había visto su cabello ondear en el viento. Era ella, pero al mismo tiempo sabía que no lo era, que era imposible porque estaba muert