Capítulo 48. La Ruptura: Alejandro.
El eco de la puerta al cerrarse resonó en el amplio salón de mi apartamento, dejando atrás el aroma fresco de Valentina y la amarga sentencia de sus palabras: "No pienso seguir con esto. Por favor, no me busques más." Mi mundo, que ya se tambaleaba, se desplomó por completo. La rabia, el dolor y una desesperación fría se apoderaron de mí. ¿"No seguir"? ¿"No buscarla"? ¡Imposible! Ella era el aire que respiraba, la única verdad en la farsa que era mi vida.
La pregunta que había logrado articular