Mundo ficciónIniciar sesiónUn año. Un año exacto desde que el aire de Medellín se volvió demasiado pesado para respirar, demasiado cargado de verdades a medias y promesas imposibles. Un año desde que la decisión, dolorosa y necesaria, me empujó a este nuevo amanecer. Aquí, en un modesto apartamento parisino, la luz de la mañana se filtra por las cortinas delgadas, pintando franjas doradas sobre el suelo de madera y sobre la piel bronceada del hombre a mi lado.
Me despierto lentamente, no por la alarma, s






