Capítulo 101. Piel y Puntos de Luz.
**Valentina**
Volver a mi cuerpo no fue fácil.
Después de la pérdida, sentí que cada rincón de mí misma era una ruina, una casa que alguna vez fue habitable, pero que ahora solo resonaba con ecos. Dormía mal. Me bañaba con rabia. Me miraba al espejo como si esperara descubrir algo roto.
Pero un día, sin aviso, la luz volvió.
No como un rayo, sino como una llama que apenas tiembla al principio. Alejandro me abrazó una noche después de cenar, con una ternura que no buscaba nada más que abrigo. Y