—No deberías estar aquí, mi cielo —recriminó la mujer, haciendo sonreír a los presentes—. Deberías estar descansando.
—Jeray es bastante terco, así que no le pidas mucho, tía —fue lo que dijo Jolie, regresando a la sala luego de abrirle la puerta a las siguientes visitas—. Al parecer, hoy es día de visitas inesperadas.
Darius y sus padres pasaron por el lado de ella sin decirle ni una sola palabra y para nadie pasó por alto que la incomodidad y la tensión se sembró en el ambiente. Y es que, al