Jolie recordó su primer embarazo y, aunque al principio lloraba y solía comer bastante y tener pocos malestares como vómitos, en este apenas vio el resultado positivo, fue como si los síntomas se revelaran con una fuerza avasallante.
Habían pasado dos días, pero sentía toda una eternidad cuando despertaba y lo primero que hacía era vomitar. Sentir el olor a la comida la hacía vomitar el doble, no importaba la hora o el lugar en el que se encontraba, pero incluso hasta el aroma de su perfume le