—¡Pero ¿qué carajo?! —exclamó un sorprendido Kian, saliendo al fin de su pasmo.
—Esa niña no debe ser tuya, hijo —fue lo que dijo la madre de Darius, negando con la cabeza, visiblemente sorprendida y confundida—. No te dejes engañar de esa mujer.
—¿Cómo te atreves a hablar así de mi hija? —exclamó Ivette, la madre de Jolie—. Ella no es ninguna mentirosa, y mi nieta es muy hija de Darius.
—Pues hasta que no se le haga una prueba de paternidad, no voy creerme el cuento de que es hija de mi Darius