El hombre sonrió y se puso de pie, dejando su escritorio en orden antes de salir con su secretaria. Para él era una cena común, algo que ya había pasado muchas veces, pero para la chica, que tenía cierto enamoramiento platónico por su jefe, era demasiado significativo. Él siempre se había comportado muy decente con ella y en ninguna de las ocasiones que fueron a cenar, le hizo propuestas indecentes, aun así, deseaba que al menos sucediera algo entre ellos. Su jefe era tan atractivo, más cuando