Elimina el mensaje del celular por completo y se lo regresa a su matón, le ordena que vaya por su informante que lo traiga ante él y este sale enseguida.
Al sentir que estaba a salvo suspira aliviado, observa su teléfono y busca la información, pero no la encuentra “si quiero vivir es mejor que no meta mis narices donde no me llaman”.
Al estar solo se quita la máscara y la tira contra la pared con rabia al ver que ella está embarazada.
—Él es el padre. No, es imposible que ella se haya acostado