—No — ladea una sonrisa rota —Al principio creía que sí, pero con el paso del tiempo me di cuenta de que ya no.
—Es una pena que dejen esperando a alguien tan hermosa como tú.
—¿Y usted espera alguien? — Evade su halago
—Sí, aunque creo que la hice esperar mucho tiempo — se ríe atontado —Creo que mi bello Ángel me matara por hacerla espera mucho tiempo.
—Lo importante es la intención — murmura con tristeza —Bueno, adiós. fue un placer conversar contigo.
—Igualmente.
Karen se levanta y le da la