Yvi
No duermo.
No respiro más.
Soy un abismo. Una falla. Una onda lista para estallar bajo la menor presión.
El aire está viciado, tenso, suspendido a un nombre. Aleksandr.
Él está en todas partes.
En cada sombra. En cada latido de corazón demasiado rápido.
En las paredes de esta habitación. En los reflejos oscuros de la noche.
En el silencio pesado que ni siquiera Kael rompe ya.
En los gestos bruscos de Soren, en las profundas ojeras de Lyam.
Por todas partes. Incluso donde creía que ya no exi