Ivy
Cuando entro en el gran salón, descubro la mesa puesta. Pan todavía caliente, frutas jugosas, platos humeantes. Y Soraya… ya sentada, con el mentón en alto.
Por un instante, me quedo paralizada. Ayer aún me miraba con desdén. Hoy… su mirada es diferente. Más suave. Casi curiosa.
Lyam
Agarro la mano de Ivy con la mía y avanzo sin dejarle opción.
— Estás en casa aquí. Nunca más bajes la mirada ante nadie.
Lance una mirada a Soraya. Ella se endereza, y veo la lucha en su mirada. Pero inclina l