Han pasado los meses. La mansión, reconstruida y más segura que nunca, se preparaba para la llegada de los gemelos. Valeria, con nueve meses de embarazo, era un monumento a la Emperatriz: firme, tranquila y completamente poderosa.
Una madrugada, en la suite, Valeria despertó a Demian.
Valeria: (Con serenidad absoluta) "Demian, creo que es hora. Siento algo, pero es muy sutil. De hecho, no duele para nada. No te asustes, Demonio."
Demian, que había pasado nueve meses en un estado de paranoia y s