Demian estaba fuera de la mansión, ocupado resolviendo el "problema" en el Norte que Dante había usado como distracción. Valeria aprovechó la oportunidad para un breve escape. Usando el chofer de Dante (un hombre más permisivo), se encontró con Claudia, su madrastra, en un jardín botánico tranquilo, el único lugar que parecía libre de la vigilancia de Vieri.
Claudia abrazó a Valeria con una desesperación silenciosa. Por primera vez, Valeria no se sintió fuerte ni empoderada, sino simplemente la