CAPÍTULO 49: VERDADES A SANGRE FRÍA
Eden
Me tiemblan los dedos mientras sostengo la prueba de embarazo dentro del bolsillo interior de mi mochila, como si el simple hecho de tenerla ahí pudiera cambiar el resultado. Ni siquiera he vuelto a mirarla desde que la línea apareció con esa claridad cruel y absoluta, pero la sensación de vértigo no se me ha ido desde entonces. Camino por las calles como si flotara, como si no terminara de habitar del todo mi cuerpo. Me repito que tengo que hablar con é